Yo no quiero una chica que me ría todas las gracias,
Sólo quiero alguien con quien compartir mi vida,
Y ese alguien podrías ser tú.
Television Personalities
Vagaba yo sin rumbo fijo
madurando la idea de poner algo de orden en mi vida cuando, de improviso, fui
plenamente consciente de la tiranía de la contingencia. Mis lánguidos pasos se
detuvieron enfrente del misterioso pasadizo que conducía a la modernista
entrada de aquel café de aires afrancesados, donde en tiempos inmemoriales
aprendí a valorar la importancia de una buena conversación.
Hay lugares que son como imanes y al
pasar por delante de ellos ejercen una atracción, apenas perceptible, pero a la
que no puedes resistirte. Eso es lo que me ocurrió hace quince años una mañana
lluviosa del primer día de agosto de un verano especialmente caluroso en
Frankfurt, al entrar por primera vez en aquel olimpo del buen gusto para
resguardarme del chaparrón.